Escritor famoso de la ciudad, comparte su vida con Doralba la mujer con la que se casó y vivió con ella tres años, felices 3 años.
Dice las verdades en frente de todos, su condición de político le otorgó el favor de conocer la información que muchos quieren ocultar, cuando decidió publicar el escrito que jamás debió publicar entonces sabía que la condena algún día llegaría, sin embargo nunca traicionará sus convicciones.
AQUEL 19 es el día que extraña durante cada uno de los ocho años que lleva encerrado en las sombras, un 19 fue el día en el que se casó con el amor de su vida, Doralba, lo recuerda como los eventos en el que ha sido más feliz, se aferra a los recuerdos pues su vida se esfumó, su vida prácticamente inexistente no lo hace ser un hombre, lo hacer ser una simple palabra de esas que escribía en su época de liberta. Paulo ahora entiende que la vida no es vida si no se vive, la vida puede ser muerte y entonces es la peor de las muertes.
Extraña y jura algún día salir y ver la luz, ver el amor, ver su vida.
PAULO
ResponderEliminarDespués de la coyuntura, este personaje se ha transformado; no solo por las circunstancias que lo llevan a cambiar su relación con Doralba en el nuevo contexto de psicópata, sino por lo sucedido en los psicodramas.
Paulo ha conservado el origen de Pablo Fernandez: aristocrático, engreído, egocéntrico y soberbio.
Los modelos de construcción se mantienen en cuanto a su origen, en un inicio lo veía como la versión masculina de Ingrid Betancourt: desde que nació era el centro de atención de las páginas sociales. Su pensamiento conservador y todo lo que el ideario azul reúne. La familia, los principios morales, las buenas costumbres. Como modelo de padre y construcción de lo que rodea a Paulo tomo al presidente Mariano Ospina Perez y muestro como ejemplo el trato que le da la revista Semana de 1948 en su recorrido por Antioquia.
En el proceso de construcción me he alejado de la línea conservadora y me acerco al pensamiento liberal. Ya lo decía Jorge Eliecer Gaitán: ”el hambre no es ni conservadora ni liberal “. Paulo en este contexto pertenece a los liberales aristocráticos.
Me remito a esto, ya que en los orígenes del partido liberal existía una profunda división entre guaches (liberales de extracción humilde por lo general, artesanos y pequeños comerciantes) y los cachacos (liberales con gran capacidad adquisitiva que por lo general estudiaban en Europa y representaban ideales avanzados políticamente pero ajenos a la realidad social de la mayoría)
Paulo es secuestrado por sus convicciones, por su pensamiento libre y pocas veces agradable para los poderosos. Para muchos puede ser un traidor de clase, para otros un mártir, y para muchos el que dijo lo que ninguno se atrevía a decir.
La postura proxémica es tomada de dos políticos en una reunión del partido conservador, Guillermo León Valencia y Augusto Ramirez Moreno. Creo que la clase política es decadente en este momento y no veo un modelo a seguir. Creo que los grandes oradores no están en el congreso presente y me remito a otras épocas donde el apasionamiento por las posiciones políticas es vehemente y teatral.
En algún momento pensé en darle al personaje tintes irónicos de la realidad con un tufo de humor negro pero lo aleja del proceso de psicópata, entonces me abstuve de hacerlo.
La relación con Doralba ha variado mucho desde el primer momento. Al inicio ella era la mujer abnegada y cansona que se forma después de diez años de casada; Pablo Fernandez estaba con ella por compromiso, le gustaba cuanta mujer pasaba por sus ojos y lo hiciera olvidar de su matrimonio, de la mujer que lo esperaba en casa. El pensaba en Pierina. Deseaba a Pierina. Jugaba con Pierina. Pablo a la única persona que amaba era a Pablo.
Ahora existe una relación de amor fuerte entre Paulo y Pierina, Paulo ama a Doralba, es su razón de ser y vivir. Las denuncias que hace son por ser una persona de principios. Principios que olvida el día de su secuestro, era la primera vez que le era infiel a Doralba y está pagando con creces el error que cometió al ir a ese lugar.
El día que la traicionó a ella se traicionó a sí mismo.
Ese sentimiento de culpa es algo que surgió del último psicodrama, el personaje que estaba construyendo nunca le hubiera sido infiel a su esposa, pero ese día lo hizo…
Y fue secuestrado…
Llegó al infierno al que nunca hubiera querido arribar…
Su tragedia ya no es únicamente el secuestro…es haber traicionado sus principios y valores… engañar el amor de su vida es su verdadera y última tragedia…
TODO LO ANTERIOR LO VEO EN EL CONTEXTO DE UN LABORATORIO DE CREACION, ESTOY SEGURO QUE FALTA MUCHO POR HACER, LEER Y SUSTENTAR.
CREO QUE DEBO LLEVAR AL PERSONAJE HACÍA LOS TERRENOS DEL TERROR…NO DEBO OLVIDARME QUE PSICOPATA ES UNA OBRA DE TERROR…
Interesante escrito, da cuenta de su interés por el personaje, creo que debe olvidar que es un personaje para un obra de terror, debe construirlo como un personaje dramático, sólo así entonces verdaderamente la obra encontrará lo que necesita en el género.
ResponderEliminarNo sé a qué historia se refiere, o artículo, o ensayo editorial cuando nombra la revista Semana de 1948, me gustaría que me contara del contexto, pues considero que la personalidad de Mariano Ospina Pérez no es precisamente lo que pensaba para el personaje.
¿quién es Pablo Fernández?
Pierina debe asumirse como un personaje lejos del contexto de la dramaturgia, si fue una aventura entonces ya no tiene relación con la historia central, por favor téngalo en cuenta.
¿Qué trascendencia tiene para el aspecto biográfico el tema de los Guaches?
Gracias por el estudio y la reflexión
La primera vez que se adjudicaron los personajes yo escuche Pablo y de allí hice la siguiente biografía. Maria fernanda después me corrigió.
ResponderEliminarMe baso en el texto de la revista semana que hice mención, y tomo los comentarios donde hablan de Mariano Ospina Perez, este expresidente es inspiración del padre de Pablo y la redacción de la noticia me ayuda a describir el hogar donde crece Paulo.
3: 05 AM
ResponderEliminarPablo se despierta entre sollozos, lágrimas y quejidos de una horrible pesadilla… En el profundo y aterrador sueño todos sus temores se hicieron realidad.
Mientras dormía, de un momento a otro se vio así mismo en medio de un pequeño cuarto oscuro, rodeado de una humedad que se metía por los poros, amarrado de pies y manos con dolores en todo el cuerpo y un infinito miedo.
Ya no estaban todos sus seguidores, ni sus lujos, ni sus amantes, ni su dinero…
¡Ni siquiera estaba la incondicional y estúpida esposa!
Mucho menos las piernas de Pierina, la voz dulce de su amante, esa risa que embriagaba su alma…
Nada de lo que tenía estaba, nada de lo que había construido durante su vida se hallaba a su alcance. Se sentía pobre, disminuido, agobiado, un ser del montón que estaba como el día que nació: desnudo, sin dinero, sin fuerza, con dolor; sin nadie verdaderamente cálido a su alrededor.
Lloraba como un recién nacido cuando recibe la palmada por parte del médico. Y no es que el día de su nacimiento, su llegada a este mundo fuera sencilla. Ese día los medios de comunicación se agolparon en la entrada de la clínica preguntando por el futuro delfín de la política: Su padre un prestigioso ministro de Gobierno era la persona estelar de un partido político tradicional y su madre el ejemplo para todas las mujeres de alta sociedad. Pero no había felicidad completa. El matrimonio se preocupó por las entrevistas que les hacían los diferentes diarios: la madre por mostrar una belleza ficticia y lejana en una mujer que acaba de tener un niño y el padre en poder besar a la hermosa y joven enfermera que lo atendía ante el menor descuido de su esposa.
Así que entre las personas que rodearon a Pablo el día de su nacimiento, todas, absolutamente todas ninguna mostró un sincero y real cariño por el bebé. Todos se acercaron para salir en fotos con el que algún día sería el Presidente de la nación. Quienes se acercaron soportaron el olor fétido de los pañales sin mediar palabra alguna, sin avisar a la enfermera que se preocupaba más por seducir al viejo zorro del partido conservador que por el niño. Finalmente el descuido de la joven y bella mujer hizo que su cola se quemara y el intenso dolor fue el preámbulo y descubrimiento que en la vida por más que se tiene todo, la infelicidad ronda y acecha a cada minuto.
En el sueño, como el día de su nacimiento; el dolor y la inmovilidad le recordaron a su primer día de vida. Con dolor en las nalgas, atado con un pañal que embadurnado de desperdicios laceraba su piel, en medio de una cuna que todos miraban de reojo huyendo del infernal hedor.
Ante el dolor y la soledad de nada valían sus apellidos, sus abolengos, sus estudios en Harvard…
Todo lo echaba de menos… todo lo que había construido se había esfumado… Era un don nadie…
3: 05 AM
ResponderEliminarPablo se despierta entre sollozos, lágrimas y quejidos de una horrible pesadilla… En el profundo y aterrador sueño todos sus temores se hicieron realidad.
Mientras dormía, de un momento a otro se vio así mismo en medio de un pequeño cuarto oscuro, rodeado de una humedad que se metía por los poros, amarrado de pies y manos con dolores en todo el cuerpo y un infinito miedo.
Ya no estaban todos sus seguidores, ni sus lujos, ni sus amantes, ni su dinero…
¡Ni siquiera estaba la incondicional y estúpida esposa!
Mucho menos las piernas de Pierina, la voz dulce de su amante, esa risa que embriagaba su alma…
Nada de lo que tenía estaba, nada de lo que había construido durante su vida se hallaba a su alcance. Se sentía pobre, disminuido, agobiado, un ser del montón que estaba como el día que nació: desnudo, sin dinero, sin fuerza, con dolor; sin nadie verdaderamente cálido a su alrededor.
Lloraba como un recién nacido cuando recibe la palmada por parte del médico. Y no es que el día de su nacimiento, su llegada a este mundo fuera sencilla. Ese día los medios de comunicación se agolparon en la entrada de la clínica preguntando por el futuro delfín de la política: Su padre un prestigioso ministro de Gobierno era la persona estelar de un partido político tradicional y su madre el ejemplo para todas las mujeres de alta sociedad. Pero no había felicidad completa. El matrimonio se preocupó por las entrevistas que les hacían los diferentes diarios: la madre por mostrar una belleza ficticia y lejana en una mujer que acaba de tener un niño y el padre en poder besar a la hermosa y joven enfermera que lo atendía ante el menor descuido de su esposa.
Así que entre las personas que rodearon a Pablo el día de su nacimiento, todas, absolutamente todas ninguna mostró un sincero y real cariño por el bebé. Todos se acercaron para salir en fotos con el que algún día sería el Presidente de la nación. Quienes se acercaron soportaron el olor fétido de los pañales sin mediar palabra alguna, sin avisar a la enfermera que se preocupaba más por seducir al viejo zorro del partido conservador que por el niño. Finalmente el descuido de la joven y bella mujer hizo que su cola se quemara y el intenso dolor fue el preámbulo y descubrimiento que en la vida por más que se tiene todo, la infelicidad ronda y acecha a cada minuto.
En el sueño, como el día de su nacimiento; el dolor y la inmovilidad le recordaron a su primer día de vida. Con dolor en las nalgas, atado con un pañal que embadurnado de desperdicios laceraba su piel, en medio de una cuna que todos miraban de reojo huyendo del infernal hedor.
Ante el dolor y la soledad de nada valían sus apellidos, sus abolengos, sus estudios en Harvard…
Todo lo echaba de menos… todo lo que había construido se había esfumado… Era un don nadie…